Epicondilitis: causas, síntomas y tratamiento

Epicondilitis: causas, síntomas y tratamiento

Qué es – Causas – Síntomas – Diagnóstico – Tratamiento – Cirugía – Prevención – Tratamiento precoz

 

Qué es la epicondilitis

 

La epicondilitis, conocida popularmente como codo de tenista, es una patología frecuente que afecta a los tendones extensores del antebrazo en su inserción en el epicóndilo lateral del húmero. Se trata de un proceso degenerativo tendinoso causado por sobrecarga repetitiva, más que por una inflamación aguda propiamente dicha.

Esta lesión aparece cuando los movimientos repetitivos de extensión de muñeca y agarre generan microtraumatismos en los tendones. Con el tiempo, estos microdaños provocan dolor, debilidad y limitación funcional del brazo.

Aunque se asocia al tenis, la realidad es que la mayoría de los pacientes no practican este deporte. La epicondilitis aparece con frecuencia en trabajadores manuales, usuarios intensivos de ordenador y personas que realizan esfuerzos repetitivos con la mano.

 

Causas de la epicondilitis

 

La causa principal es la sobrecarga mecánica del tendón. Este exceso de tensión puede producirse por diferentes motivos.

Movimientos repetitivos

El uso continuado del ratón del ordenador, herramientas manuales, destornilladores o movimientos de agarre repetido son factores desencadenantes habituales.

Sobreesfuerzos puntuales

Levantar peso de forma incorrecta o realizar esfuerzos intensos sin preparación previa puede iniciar la lesión.

Técnica deportiva inadecuada

En deportes de raqueta, una técnica incorrecta, una empuñadura inapropiada o material no adecuado favorecen la aparición del problema.

Factores predisponentes

La edad entre los 35 y los 55 años, la falta de fuerza muscular, el tabaquismo y ciertas enfermedades metabólicas pueden aumentar el riesgo de desarrollar epicondilitis.

 

Síntomas más frecuentes

 

El síntoma principal es el dolor en la parte externa del codo. Este dolor puede irradiarse hacia el antebrazo y aumentar con la actividad.

Otros síntomas habituales incluyen:

  • Dolor al agarrar objetos.
  • Molestias al girar la muñeca o abrir una puerta.
  • Debilidad en la mano.
  • Sensibilidad al presionar la zona externa del codo.
  • Dificultad para levantar objetos cotidianos.

En fases iniciales el dolor aparece solo con la actividad. Si no se trata, puede hacerse persistente e incluso aparecer en reposo.

 

Diagnóstico de la epicondilitis

 

El diagnóstico es fundamentalmente clínico. La exploración realizada por el traumatólogo permite identificar el punto doloroso característico y reproducir los síntomas mediante maniobras específicas.

En algunos casos pueden solicitarse pruebas complementarias:

  • Ecografía musculoesquelética para valorar el estado del tendón.
  • Resonancia magnética si se sospechan lesiones asociadas o casos resistentes.
  • Radiografía cuando se quiere descartar otras patologías del codo.

Un diagnóstico precoz permite iniciar el tratamiento adecuado y evitar la cronificación del problema.

 

Tratamiento de la epicondilitis

 

El tratamiento suele ser inicialmente conservador. La mayoría de los pacientes mejoran sin necesidad de cirugía.

Reposo relativo y modificación de actividades

Es importante reducir temporalmente las actividades que provocan dolor. No significa inmovilizar completamente el brazo, sino evitar la sobrecarga tendinosa.

Medicación y control del dolor

Los antiinflamatorios pueden aliviar los síntomas en fases iniciales. El hielo local aplicado tras la actividad también ayuda a disminuir la molestia.

Fisioterapia y rehabilitación

La rehabilitación es una parte clave del tratamiento. Incluye:

  • Ejercicios de estiramiento de los músculos extensores.
  • Fortalecimiento progresivo del antebrazo.
  • Terapia manual.
  • Técnicas de descarga muscular.
  • Reeducación del gesto laboral o deportivo.

La fisioterapia bien dirigida no solo reduce el dolor, sino que disminuye el riesgo de recaída.

Ortesis y cinchas epicondíleas

Las bandas de descarga colocadas en el antebrazo reducen la tensión sobre el tendón. Son especialmente útiles durante la actividad laboral o deportiva.

Infiltraciones

En casos persistentes pueden utilizarse infiltraciones. Existen diferentes opciones:

  • Corticoides, útiles para aliviar dolor a corto plazo.
  • Plasma rico en plaquetas, que busca estimular la reparación tendinosa.
  • Otros tratamientos biológicos en casos seleccionados.

La indicación debe individualizarse según cada paciente.

 

Cuándo se recomienda cirugía

 

La cirugía se reserva para un pequeño porcentaje de pacientes que no mejoran tras varios meses de tratamiento conservador.

El objetivo quirúrgico es eliminar el tejido degenerado del tendón y estimular su cicatrización. Actualmente existen técnicas poco invasivas con buenos resultados funcionales.

Tras la cirugía es fundamental realizar rehabilitación para recuperar fuerza y movilidad.

 

Prevención de la epicondilitis

 

La prevención es especialmente importante en personas con trabajos manuales o actividades repetitivas.

Algunas recomendaciones útiles incluyen:

  • Realizar pausas frecuentes durante el trabajo.
  • Mantener una buena ergonomía en el puesto laboral.
  • Fortalecer la musculatura del antebrazo.
  • Calentar antes de la actividad deportiva.
  • Utilizar herramientas adecuadas y bien adaptadas.
  • Evitar aumentos bruscos de carga física.

Adoptar estas medidas reduce significativamente la probabilidad de recaída.

 

Importancia del tratamiento precoz

 

Uno de los errores más frecuentes es ignorar el dolor inicial. La epicondilitis tratada en fases tempranas suele resolverse en pocas semanas. En cambio, cuando se cronifica, puede requerir meses de tratamiento y limitar de forma importante la actividad laboral y deportiva.

Por ello, ante dolor persistente en el codo, es recomendable acudir a un especialista en traumatología para obtener un diagnóstico preciso y comenzar el tratamiento adecuado.

En Traumacenter Valencia, la epicondilitis se integra dentro de un enfoque integral, basado en la experiencia clínica, la tecnología avanzada y un seguimiento personalizado, con el objetivo de ofrecer siempre la mejor solución terapéutica a cada paciente.

 

Otros artículos que te pueden interesar:

Codo de golfista o epicondilitis medial

Artritis de cuello

Artritis inflamatoria de cadera

 

Si tienes alguna duda o pregunta, no dudes en contactar con nosotros, te atenderemos con mucho gusto

MÁS INFORMACIÓN EN: www.traumacentervalencia.com

 

???? Este artículo está pensado para aportar información general. No sustituye la valoración de un especialista en traumatología.

Comentarios