Deformidades posturales en la infancia: causas, tipos y tratamiento
Cómo aparecen - Qué son – Principales deformidades – Causas y factores de riesgo – Diagnóstico – Tratamiento y prevención
Cómo aparecen
Durante la infancia, el cuerpo se encuentra en una etapa crítica de crecimiento y desarrollo óseo y muscular. Cualquier alteración prolongada en la postura puede tener consecuencias importantes en la estructura corporal del niño. En traumatología, es frecuente la consulta por deformidades adquiridas que tienen su origen en malos hábitos posturales mantenidos a lo largo del tiempo. Este artículo trata estas alteraciones que no solo afectan la estética corporal, sino que también pueden causar dolor, fatiga muscular, dificultad para realizar actividades cotidianas y un mayor riesgo de lesiones en la edad adulta.
Qué son
Las deformidades adquiridas por problemas posturales son aquellas alteraciones del alineamiento corporal que no están presentes al nacer, sino que se desarrollan progresivamente debido a la adopción de posturas incorrectas durante períodos prolongados. En el contexto infantil, estas posturas inadecuadas suelen estar relacionadas con el uso excesivo de dispositivos electrónicos, la falta de actividad física, el uso inadecuado del mobiliario escolar y el transporte de mochilas pesadas.
A diferencia de las deformidades congénitas o estructurales, las deformidades posturales suelen ser funcionales en sus fases iniciales, lo que significa que aún pueden corregirse con intervención temprana y hábitos saludables.
Principales deformidades
A continuación, se describen algunas de las deformidades más comunes que pueden observarse en niños y adolescentes debido a problemas posturales:
- Cifosis postural
La cifosis es una curvatura exagerada de la parte superior de la espalda. En los niños, la cifosis suele ser postural y está relacionada con encorvarse al estar sentados o usar pantallas. Esta posición forzada hace que los músculos del tórax se acorten y los músculos de la espalda pierdan tono, lo que perpetúa el problema.
Aunque la cifosis puede parecer leve en un inicio, con el tiempo puede generar dolor dorsal, fatiga, contracturas musculares y dificultades respiratorias leves.
- Escoliosis funcional
La escoliosis es una desviación lateral de la columna vertebral. En su forma funcional, no existe una deformación estructural de las vértebras, sino una curvatura compensatoria derivada de malas posturas, dismetrías (diferencia en la longitud) en las piernas o el hábito de cargar siempre el peso (como la mochila) de un solo lado.
Si no se detecta a tiempo, una escoliosis funcional puede progresar hacia una escoliosis estructural, más difícil de tratar.
- Hiperlordosis lumbar
La hiperlordosis es el aumento de la curvatura normal de la región lumbar. Esta alteración se observa con frecuencia en niños con debilidad abdominal y glútea, y con acortamiento de los músculos flexores de la cadera. Las posturas prolongadas sentados con la pelvis rotada hacia adelante favorecen este tipo de deformidad.
La hiperlordosis puede ocasionar dolor lumbar, rigidez y alteraciones en la marcha.
- Cabeza adelantada y hombros caídos
La posición de cabeza adelantada y los hombros en rotación interna se asocian al uso prolongado de dispositivos móviles, pantallas o estudio sin una postura adecuada. Esta alteración afecta el cuello, los trapecios y los músculos de la cintura escapular, produciendo molestias cervicales, cefaleas tensionales y rigidez en los hombros.
Causas y factores de riesgo
Las causas más comunes que favorecen el desarrollo de estas deformidades en niños y adolescentes incluyen:
- Uso prolongado de pantallas en posturas inadecuadas, con el cuello y la espalda encorvados.
- Sedentarismo: la falta de ejercicio limita el desarrollo muscular adecuado para mantener una postura correcta.
- Mobiliario inadecuado: mesas y sillas no adaptadas a la altura del niño pueden fomentar malas posturas.
- Cargar mochilas pesadas, especialmente si se lleva de un solo lado o no se ajusta bien al cuerpo.
- Falta de educación postural desde edades tempranas.
La combinación de estos factores crea un entorno propicio para que el niño adopte posturas incorrectas de forma habitual, lo que con el tiempo puede modificar la alineación de la columna y otras estructuras musculoesqueléticas.
Diagnóstico
El diagnóstico de las deformidades posturales debe realizarse mediante una valoración clínica detallada, en la que el especialista en traumatología observe el alineamiento corporal del niño tanto en estática como en dinámica. En algunos casos, puede ser necesario realizar estudios radiológicos para descartar alteraciones estructurales.
El diagnóstico precoz es clave, ya que las deformidades funcionales tienen mayor capacidad de corrección mediante medidas conservadoras.
Tratamiento y prevención
El tratamiento de las deformidades posturales infantiles se basa principalmente en la corrección de los hábitos posturales, el fortalecimiento muscular y la educación del niño y su entorno familiar y escolar.
- Ejercicio físico adaptado
El ejercicio es fundamental para fortalecer la musculatura del tronco, mejorar la flexibilidad y favorecer una postura correcta. Actividades como la natación, el pilates infantil o ejercicios posturales guiados por fisioterapeutas son altamente beneficiosos.
- Fisioterapia
La fisioterapia postural incluye técnicas específicas para corregir desequilibrios musculares, mejorar la movilidad y reeducar al niño en la postura adecuada. La fisioterapia también ayuda a aliviar molestias asociadas como el dolor de espalda o cuello.
- Educación postural
Instruir al niño sobre cómo sentarse correctamente, cómo llevar la mochila y cómo distribuir el tiempo frente a pantallas es fundamental. También es importante implicar a padres y educadores para reforzar estos hábitos en casa y en la escuela.
- Revisión del mobiliario
Adaptar el entorno del niño a sus necesidades posturales (altura de la silla, respaldo, escritorio adecuado, soporte lumbar) es un factor preventivo clave.
- Control médico periódico
El seguimiento por parte del especialista en traumatología infantil permite vigilar la evolución de la postura, detectar signos de progresión y ajustar el tratamiento en caso necesario.
Importante
Las deformidades adquiridas por problemas posturales en la infancia representan un desafío creciente en el ámbito de la traumatología. Aunque a menudo se subestiman por su inicio gradual, estas alteraciones pueden afectar significativamente la calidad de vida del niño si no se abordan a tiempo. La buena noticia es que, con un diagnóstico precoz, una intervención adecuada y la implicación del entorno familiar y escolar, muchas de estas deformidades son totalmente reversibles.
Promover la actividad física, limitar el tiempo frente a pantallas, usar mobiliario ergonómico y educar sobre higiene postural son pilares fundamentales para prevenir estas alteraciones.
En Traumacenter Valencia, contamos con un equipo especializado en traumatología infantil para ayudar a detectar y tratar estas afecciones de forma integral y personalizada.
Otros artículos que te pueden interesar:
Si tienes alguna duda o pregunta, no dudes en contactar con nosotros, te atenderemos con mucho gusto
MÁS INFORMACIÓN EN: www.traumacentervalencia.com


Comentarios